lunes, 6 de diciembre de 2010

La democracia del consumidor

Siempre he estado de acuerdo con la idea de que la democracia no tiene nada que ver con las urnas. No me malinterpretéis, no quiero decir que las elecciones no sean el pilar del sistema democrático. Al contrario, sin duda nuestra visita a las urnas es el gran vínculo que mantenemos con el sistema de gobierno, nuestra oportunidad de elegir entre las marcas políticas que se nos ofrecen. Y si me refiero a los partidos como marcas, es porque la marca es lo único que queda en un mercado saturado en el que ya no se distinguen los productos.

Lejos de hablar de un desengaño político, la idea que quería expresar en este artículo es que siempre he considerado que nuestro gran "acto de participación democrática" es el que ejercemos cada día como consumidores.

Como consumidores tenemos la oportunidad de elegir si gastar nuestro dinero en un producto o en otro, podemos elegir si financiar una empresa u otra. Así podemos "votar" por una marca que defiende nuestras ideas o por otra que no; por una que fabrica en nuestra provincia dando trabajo a nuestros vecinos o por otra que trae sus productos de China pagando salarios de miseria; por una que respeta el medioambiente o por una que no...

En una economía de mercado sin duda este debería ser el gran gesto democrático, el ser capaces de elegir como consumidores a las empresas que influyen en nuestra sociedad. Porque las empresas no son nada sin sus clientes, y es ahí donde está el verdadero poder del consumidor.




martes, 17 de agosto de 2010

Cuestión de enfoque

En algún lugar leí hace algún tiempo que el funcionamiento del ojo humano es mucho más imperfecto de lo que habitualmente solemos considerar. Según esta idea nuestra visión apenas nos permitiría enfocar y apreciar con claridad un pequeño porcentaje del campo visual... ese sobre el que aplicamos nuestro foco de atención. Solo sobre este pequeño "foco de atención" podríamos captar con claridad los colores y las formas, el resto lo captaríamos tan solo como un conjunto de formas desenfocadas y sin color. Es nuestro cerebro el que se encarga de reconstruir el resto del campo de visión a partir de esta pequeña muestra, es nuestra mente la que da color y definición a lo que realmente no vemos con claridad.

Algo similar sucede con la comunicación informativa, son los medios los que configuran una agenda de noticias y aplican su foco sobre una noticia u otra, son ellos los que optan por dar un enfoque u otro a cada suceso. Un medio de comunicación podrá decidir si aplicar su foco sobre un asesinato o sobre un invento científico, sobre un reparto de insultos y descalificaciones entre políticos o sobre la actividad de un colectivo ciudadano o una ONG. Cada una de estas noticias influirá en el enfoque del ciudadano.

Claro, es verdad que no todas las noticias son buenas, es verdad que a veces hay que hablar de catástrofes humanitarias, de desastres naturales o de terribles accidentes. Pero es que aún dentro de estos sucesos el enfoque es un elemento clave. El efecto sobre el público puede variar 180 grados en función de la visión que se dé de cada suceso. Podemos destacar una noticia hablando del pillaje de unos bandidos sobre los camiones de ayuda humanitaria (lo que hará que más de uno se replantee a donde irá el dinero de sus donaciones) o enfocarla sobre el esfuerzo y el trabajo que algunos, voluntarios o víctimas, están llevando a cabo para ayudar a que la situación mejore.

Esta reflexión viene a cuento por una sorpresa agradable que me encontré hace unas semanas ojeando la portada del periódico de mi ciudad. El hecho de que se le diera "foco" a una noticia como esa me hizo reflexionar sobre la importancia que tienen estos detalles, y sobre como, dando importancia a determinadas historias, los medios de comunicación podrían contribuir a mejorar nuestra sociedad.



El caso es que no resulta habitual ver en la portada de un diario una noticia como esta que, deteniéndose en contar una historia particular, pretende dar un ejemplo y transmitir el lado increíblemente positivo que puede suponer la donación de órganos. Se trata de enfocar una noticia de portada en "dar un ejemplo". Porque a fin de cuentas, lo que vemos es lo que pasamos a considerar "normal" o "habitual", y lo que a la postre nos sirve de ejemplo en nuestra manera de actuar.

Así es que me resulta terrible que el enfoque de los medios nos lleve a sentirnos saturados de ver noticias de políticos corruptos, pobreza, catástrofes, violencia de género, odio... Se trata de una verdadera avalancha de situaciones negativas que nos hacen sentir completamente indefensos e inútiles ante una situación que nos supera. Terminamos cambiando de canal para dejar de verlo... porque es todo lo que creemos que podemos hacer.

Cuando mostramos un ejemplo positivo la sensación resultante es diametralmente opuesta. Cuando presentamos una historia dramática, una catástrofe, o un problema, no es difícil encontrarse con ejemplos de personas que intentan arreglarlo, que ponen todo de su parte para poner las cosas en su sitio y ayudar a los demás. Quizás si procurásemos que las historias se centrasen en estos "héroes" podría cundir el ejemplo, o al menos podría repartirse un poco de esperanza frente a la frustración e indefensión que crean los informativos actuales...

Quizás los medios de comunicación deberían reflexionar sobre esto, porque centrándonos en el lado brillante de las cosas quizás consigamos que el color inunde toda la escena...  porque al fin y al cabo la realidad es solo cuestión de enfoque.

lunes, 16 de agosto de 2010

El valor añadido

Empiezo este blog con la intención de crear un espacio para la reflexión sobre la manera en la que la actividad empresarial, y sobre todo el marketing y la comunicación influyen positiva o negativamente en el entorno y en la realidad social.

La idea no es la de crear un blog que profundice en el concepto de la responsabilidad social corporativa, sino la de crear un pequeño espacio que nos ayude a reflexionar sobre como mediante pequeños detalles las grandes compañías, sobre todo del sector del marketing y de la comunicación, contribuyen positiva o negativamente a cambiar nuestra sociedad.