martes, 23 de agosto de 2011

De USP, 15M, JMJ y otras siglas relacionadas.

Estos días, 15M y JMJ han sido dos siglas muy presentes en los medios de comunicación españoles. Medios que se han se han llenado la boca describiendo el enfrentamiento entre ambos grupos como si de un Madrid - Barça o de un PP - PSOE se tratase. Un enfrentamiento en las alturas entre dos movimientos de moda, los laicos contra los creyentes, los perroflautas contra los beatos... la izquierda contra la derecha.

Es posible que nadie haya ganado el partido, pero desde luego los medios sí han conseguido llenar de noticia esos espacios siempre tan complicados de completar en el mes de agosto. Y es que menudos contrincantes, marcas de renombre como 15M y JMJ... venden.

A nadie le ha importado que la manifestación "anti-papa" no fuera convocada ni por 15M ni por DRY, sino por Europa Laica, Redes Cristianas y AMAL. La mayoría de medios prefirieron obviar que el 15M se hubiese negado a secundar la manifestación. Europa Laica, Redes Cristianas o AMAL son nombres que no venden, no como un #15M o unos indignados, algunos medios prefirieron recurrir a las marcas que conocemos.

Al margen de la conveniencia o no de la manifestación anti-papa o de la celebración de las JMJ en Madrid, puede ser interesante que reflexionemos sobre el efecto de estas manifestaciones en la opinión pública, en como pueden haber afectado en la percepción de la marca 15M. 

Y es que creo que los intentos de DRY y de parte del 15M de desvincularse de las manifestaciones laicas no han tenido éxito. La idea simplista que ha calado es la de que los indignados del 15M se han manifestado contra las JMJ, que algunos han insultado a los peregrinos, y que se han mostrado como un movimiento inmaduro, inapropiado y radical. Y eso ha alejado estos días al 15M de los sectores de población más moderados.

El 15M no ha podido desvincularse, y ha sido así porque a día de hoy resulta muy complicado defender una marca que, al menos en el imaginario colectivo, funciona como un contenedor que engloba demasiado. Que recoge protestas, ideas, reflexiones y pensamientos de mucha gente... Mucha gente que no siempre se pone de acuerdo.

Hay tantos valores y tantas ideas distintas dentro del 15M que resulta difícil delimitar donde empieza y donde termina. No es fácil defender que tal manifestación o tal otra son ajenas al movimiento, no cuando dentro de esas manifestaciones encontramos a personas que participan también del 15M, que asisten a sus asambleas y que participan de sus acampadas.  Y es posible que ese sea uno de los grandes lastres, que ahora cualquier manifestación de la juventud de izquierdas se considerará 15M. Así se verá en los medios, y así lo verá la opinión pública.

Pero si el 15M pretende efectivamente englobar a personas con opiniones distintas y atraerse a una mayoría de la población, debería procurar ser percibido con una idea clara e integradora, con algo sencillo y comprensible, quizás como lo que intentó ser en sus inicios cuando se hablaba de un acuerdo de mínimos o de aquellos tres puntos básicos. El 15M debe ser capaz de comunicar su USP, su argumento de ventas.

USP es el nombre con el que, en publicidad, nos referimos a una teoría de los años 40 que defendía que para aumentar la efectividad de un mensaje publicitario debemos hacer una proposición única de venta, es decir, centrarnos en un único atributo o beneficio. Intentar que en la mente del consumidor se nos asocie a un valor principal, que nos distinga y nos aleje del ruido.

Y si el 15M tiene una USP, quizás esta deba ser la democracia participativa. Y creo que noticias como esta, que habla de la asamblea celebrada en Sol por el 15M para dialogar y acercar posturas con los participantes de las JMJ, podrían contribuir a comunicarla.

Esa es la idea que puede reforzar la marca 15M como un movimiento integrador y vendible, y ampliar así el "mercado" hacia los sectores más moderados de la población. Solo así evitará ser visto como el movimiento radical que quieren ver algunos.

Sin embargo, es posible hasta hoy los medios y la opinión pública no hayan podido o querido captar esa idea, y es por eso que quizás el nombre 15M haya sufrido estos días un durísimo golpe a su imagen. Porque hoy, tras las Jornadas Mundiales de la Juventud y las manifestaciones laicas, el 15M se ha alejado un poco más del centro moderado al que tanto necesita.

Asamblea de barrio celebrada en Tetuán el 28 de mayo.